jueves, 21 de enero de 2016

LAS POZAS. EL LOCO JARDÍN DE EDWARD JAMES

Hola a todos :)

Hoy, como habréis visto en el título, os voy a hablar sobre un jardín muy loco y curioso que construyó un excéntrico inglés en medio de la selva en México. 


Desde ya os advierto que este sitio genera dos reacciones extremas, o gusta mucho, porque "es algo super raro y estrambótico en medio de un escenario misterioso y extraño", o se odia totalmente, porque "es un espantojo horrible y grotesco". Sip, nunca he visto un término medio...


Edward James era un poeta inglés, muy relacionado con el movimiento Surrealista, amigo de Salvador Dalí, Rene Magritte y Leonora Carrington y heredero de una gran fortuna, que empleaba en publicar poesía, comprar arte y jardinear.


Llegó a México durante la década de 1940, y trabó amistad con Plutarco Gastelum, un jefe de correos mexicano al que convenció de ir como guía para él en un viaje a través del país en busca de orquídeas salvajes y un emplazamiento donde crear un fantástico Jardín del Edén.


Este lugar resultó ser Xilitla (San Luis Potosi), una ciudad de montaña rodeada de selva. Durante una excursión por los alrededores para ver orquídeas en flor, encontraron una serie de piscinas naturales, donde Plutarco decidió bañarse; cuando salió del agua y se tumbó al sol apareció una nube de mariposas azules que se posó sobre él, cubriéndolo completamente.
Fue algo tan surrealista que Edward James lo consideró una señal de que debía crear allí su jardín. 


El plan inicial era crear un refugio para él y una colección de animales que había llevado consigo, pero con el tiempo empezó a hablar de crear diversas construcciones irreales, primero algunas dispersas, colocadas aquí y allá, y más adelante evolucionó hasta convertirse en un entramado de edificios, estatuas, figuras y vida salvaje que llegó a ser su obsesión. 


Así, desde la década de 1960 hasta la de 1980, él y Plutarco trabajaron con un grupo de constructores y artesanos locales en la creación de un gran  y surrealista parque de juegos de imponentes esculturas, emulando unas ruinas de una cultura que nunca existió. 



Como resultado, un lugar donde esqueléticos palacios de concreto se balancean a la sombra de los bambús vecinos, donde escaleras de castillos de tres plantas sin paredes conducen por encima de la cubierta vegetal, proporcionando unas increíbles vistas de este extraño mundo.




Con el paso del tiempo, los líquenes y musgos han ido cubriendo las esculturas y edificios, la selva se ha ido adentrando en el jardín, reclamando su dominio. ¿Quién sabe cuánto queda para que los árboles y lianas lo cubran todo y el Edén de Edward James vuelva a ser lo que era? 


La verdad es que la creación de Las Pozas es un evento totalmente circunstancial que fue posible gracias a la confluencia de varios hechos. La personalidad de Edward James; su enorme, enorme fortuna; su estrecha relación con el movimiento surrealista y varios de sus artistas; la libertad que ofrecía México en ese momento, por la ausencia de un reglamento de construcción; lo remoto y salvaje de la jungla; y los encuentros casuales con personas que le ayudaron en su creación, como Plutarco.



Reconozco que este lugar me ha fascinado desde que descubrí su existencia y, por supuesto, cuando tenga la oportunidad, no dudaré en ir a verlo. 
¿Y a vosotros? ¿os gusta u os horroriza?




5 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Yo también lo pienso :)
      Gracias por tu comentario. Almudena

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  2. una propuesta original siempre es interesante.
    espero visitarlo pronto

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    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo Hector, estoy deseando conocerlo.
      Gracias por tu comentario ;)

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  3. una propuesta original siempre es interesante.
    espero visitarlo pronto

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