martes, 22 de noviembre de 2016

SORTEO NAVIDEÑO

Buen día!!!

Como veréis hoy vengo con una entrada corta pero emocionante ¡¡¡ya es Navidad!!! 

Bueno, aún no, pero no me diréis que casi casi; ya han aparecido los turrones a diestra y siniestra, han puesto las luces en las calles, todos hacemos como locos listas de menús, planes, regalos... y el vivero está hasta arriba de flores de pascua. 


El sábado pasado me acerqué al vivero (por, ejem, cuarta vez esta semana) y lo encontré lleno de gente comprando acebo, musgo, adornos varios y poinsettias. Unas pequeñas y preciosas, rojas, rosas y blancas (con manchas rojas), una monada. 
Y yo, que llevaba la cabeza a reventar de kokedamas, enseguida relacioné conceptos ;) y decidí traerme dos para sortear entre todos los que estáis ahí conmigo todos los días ¡¡gracias!!


Ahora llego a la parte importante, jeje ¿¿como podéis ganar uno (o los dos)? Pues os cuento:

Voy a sortear uno en Instagram y otro en Facebook, podéis participar en una red social u otra, o en las dos y así tendréis más posibilidades de ganar. 


Para ello debéis:

- Ser seguidores de Un jardín en mi azotea en Facebook y/o Instagram.

- Darle a "Me gusta" a la foto del sorteo y dejar un comentario etiquetando a dos amigos, por si quieren participar. 

- Si queréis conseguir una participación extra podéis compartir la foto del sorteo para que llegue a más gente :)

Podréis participar hasta el próximo lunes 28 por la noche (22:00), el miércoles 30 publicaré la lista de participantes y el sábado 3 anunciaré a los ganadores. 

* Los envíos solo se realizarán dentro de la España penínsular, así que si estáis fuera y queréis participar podéis darme la dirección de un amigo o familiar :)

Espero que os animéis a participar ¡¡¡mucha suerte!!! 


viernes, 30 de septiembre de 2016

UN JARDÍN EN MARRAKECH

Buen día!!!

Hoy vuelvo a mi lista de jardines pendientes para hablaros de un jardín que se encuentra en Marrakech y es... bastante llamativo. 

Se trata del Jardín Majorelle, creado en 1924 por el pintor francés Jacques Majorelle y rescatado, años después, por Yves Saint Laurent y Pierre Bergé.



Jacques Majorelle nació en 1886 en Nancy, Francia. Su padre era el famoso diseñador de muebles Louis Majorelle, uno de los fundadores de la Escuela de Nancy, y por esto, Jacques se crió rodeado de dibujantes, ebanistas y artistas durante una etapa en la que el Art Nouveau estaba en su máximo apogeo. 
Tras realizar estudios de arquitectura, decidió dedicar su vida a la pintura, y así, asistió a la Academia de Bellas Artes de Nancy y a la Academia Julian en París, para después viajar por Bretaña, Italia y España, donde descubrió la fuerza de la luz, y más adelante a Egipto, en el que se sintió fascinado por el mundo islámico y su cultura. 



En 1917 llegó a Marruecos invitado por un amigo, y descubrió Marrakech, la ciudad-oasis, cuyos colores, luz y "zocos empapados con vida fértil y feliz" le hechizaron. Fue entonces cuando comenzó a pintar escenas de las villas y pueblos que visitaba, en sus grandes lienzos representaba la formas geométricas, sobrias y estilizadas de las casbahs, y las adornaba con metales como oro y plata. A lo largo de los años atravesó varias fases en las que fue transformando su técnica e inspiración, aunque representando siempre los paisajes y sujetos del continente africano. 



En 1923 Jacques compró un terreno (que fue ampliando con el tiempo) situado junto a un palmeral en Marrakech, parte del mismo estaba ocupado por una plantación de álamos, que indicaban la presencia de agua en la parcela, lo que inspiró al artista el nombre de la propiedad, Bou Saf Saf (lo siento pero no he logrado averiguar el significado, si alguien lo sabe que me lo diga porfa!!!).
Allí construyó una casa sobria de líneas moriscas, un edificio de estilo bereber para alojar los talleres y una torre de adobe conocida como Borj. 
En 1931 encargó al arquitecto Paul Sinoir el diseño de una villa cubista a la que se añadieron, dos años más tarde, balcones y una pérgola de inspiración árabe. 



Siendo la botánica una de las aficiones de Majorelle, creó alrededor de su vivienda un exuberante jardín que se convertiría en una de sus obras más deslumbrantes. Durante casi cuarenta años fue llenándolo con nuevas variedades de plantas de los cinco continentes, convirtiéndolo en una "catedral de formas y colores". 



La fama del jardín de Majorelle creció, e incluso superó a la de sus pinturas. 
A lo largo de sus viajes fue aumentando su pasión por la jardinería, comenzó a traer plantas de todo el mundo y entablo relación con numerosos aficionados a la botánica como él. Adquirió cientos de variedades raras de árboles y plantas, cactus, palmeras, bambúes, ágaves, daturas, buganvillas, jazmines, helechos...
Al igual que en la composición de un cuadro, Majorelle dispuso las especies creando luces y sombras en torno a un largo estanque central y junto a serpenteantes caminos y paredes pintadas. 



En 1937 comenzó a utilizar unos colores que transformaron totalmente el jardín. Pintó por primera vez la fachada de la casa, además de puertas, pérgolas, ollas y demás edificios en colores primarios brillantes. Uno de ellos se hizo conocido como "azul Majorelle", un fuerte azul cobalto que está presente en toda la finca. 



Fue también un "jardín ogro voraz" cuyo costoso mantenimiento obligó al artista a abrirlo al público en 1947 por una cuota de entrada. Después, en 1956 con motivo de su divorcio, hubo de dividir la propiedad por la mitad, y esta a su vez fue vendida en 1961 por encontrarse en una mala situación financiera provocada por los gastos médicos de un grave accidente de tráfico en el que se vio involucrado. Tras un segundo accidente, viajó de vuelta a Francia, donde falleció en 1962. 

Tras su venta, el jardín quedó olvidado y abandonado a su suerte. 



Yves Saint Laurent y Pierre Bergé descubrieron el jardín Majorelle en 1966, durante su primera estancia en Marrakech. 

"Rápidamente nos familiarizamos con este jardín, y fuimos todos los días. Estaba abierto al público pero casi vacío. Fuimos seducidos por este oasis donde los colores usados por Matisse se mezclaban con los de la naturaleza." 

"Y cuando oímos que el jardín se iba a vender y reemplazar por un hotel, hicimos todo lo que pudimos para evitar que ese proyecto se llevara a cabo. Así es como finalmente nos convertimos en los dueño del jardín y la villa. Y hemos traído el jardín de vuelta a la vida a lo largo de los años."  


Pierre Bergé Yves Saint Laurent, "Une passion marocaine"
Editions de la Martinière, 2010




Yves Saint Laurent y Pierre Bergé compraron el Jardin Majorelle en 1980 y lo salvaron de convertirse en un complejo hotelero. Decidieron vivir en la villa Bou Saf Saf, a la que renombraron como Villa Oasis, y emprendieron su restauración, con el fin de "transformarlo en el jardín más hermoso, respetando la visión de Jacques Majorelle". 



Se instalaron sistemas de riego automático, y de nuevo, un equipo de jardineros se encargó del mantenimiento del jardín, sus estanques y fuentes. Desde 1999 se han añadido nuevas especies de plantas, aumentando el número total de 135 a 300. 
El estudio del pintor se transformó en un museo abierto al público dedicado a la cultura bereber y que alberga la colección particular de Yves Saint Laurent y Pierre Bergé. 



Yves Saint Laurent decía que fue capaz de encontrar una fuente inagotable de inspiración en el Jardín Majorelle, y que soñó muchas veces acerca de sus colores únicos.
Falleció el 1 de junio de 2008 en París, y sus cenizas fueron esparcidas en el jardín de rosas de la Villa Oasis, donde se construyó un monumento formado por un pilar romano, traído desde Tánger, situado sobre un pedestal con una placa conmemorativa.
Pierre Bergé donó entonces la propiedad a la fundación que lleva sus nombres. 


El jardín está abierto todo el año:

1 octubre - 30 abril. 8:00 - 17:30
1 mayo - 30 septiembre: 8:00 - 18:00
Durante el mes de Ramadan: 9:00 - 17:00

El precio de entrada es de 70 Dhs para el jardín y de 30 Dhs para el museo (en su página se pueden consultar los descuentos y tarifas especiales). 

Rue Yves Saint Laurent, Marrakech. Marruecos

 

Fuentes: Jardin Majorelle

jueves, 22 de septiembre de 2016

PARK(ING) DAY 2016

Buen día!!!

¿Que tal está yendo la semana? Por aquí con bastante movimiento de trabajos, proyectos, actividades... Así que muy bien ;)

Como muchos sabréis, hoy termina la Semana Europea de la Movilidad, que busca un cambio en el comportamiento de todos frente a los medios de desplazamiento hacia un transporte más sostenible, para lograr unas ciudades menos congestionadas, contaminadas y ruidosas y una mejora en la calidad de vida de sus habitantes.

Entre las numerosas actividades organizadas para la ocasión ha tenido lugar, como años anteriores, el Park(ing) Day, un evento que consiste en crear un jardín temporal en una plaza de aparcamiento. Con esto, se pretende llamar la atención sobre la necesidad de aumentar y mejorar los espacios verdes, públicos y privados, en las ciudades, y así poder disfrutar de los numerosos beneficios que los jardines tienen sobre el medio ambiente, la economía, la cohesión social y la salud. 

Madrid (España)

Supondréis que, dedicándome a lo que me dedico, esta es una iniciativa que me encanta, teniendo en cuenta además que vivo en uno de los barrios de Madrid con menos superficie ajardinada por habitante, me interesa de manera especial que este mensaje llegue alto y claro al mundo :)

En algunos sitios el nivel de convocatoria es muy alto y el día supone una auténtica fiesta llena de gente y jaleo, lo cual es genial, siempre que no se olvide el fin de este día, su significado y objetivos y no se quede en un día más, si no que anime a la gente a movilizarse y lograr lo que se busca, más espacios verdes, plantas, oxígeno, calidad de vida...

He curioseado por ahí y he seleccionado algunas de las instalaciones que más me han llamado la atención entre las que se crearon el pasado viernes por el mundo, me encanta ver lo que tiene la gente en la cabeza, sus ideas e invenciones. 

A ver qué os parecen ;)

Beirut (Líbano). Vía @ _mariamyehya

Nashville (Estados Unidos). Vía @spookykyles2

Anchorage (Estados Unidos). Vía @themagpieak

Honolulu (Estados Unidos). Vía @keanu4christ y @ara_feducia

Barcelona (España). Vía @alexiaherms

Alexandria (Estados Unidos). Vía @johncraigfennell

Vía @hacesmas

Sola (Noruega). Vía @oleueland

Miami (Estados Unidos).Vía @andreidi

Distrito de Lima (Perú). Vía @jerryccanto 

Baltimore (Estados Unidos). Vía @genslerbmore 

Washington DC (Estados Unidos). Vía @bakedandwireddc

Atlanta (Estados Unidos). Vía @wiagt

San Francisco (Estados Unidos). Vía @cadma27

Perth (Australia). Vía @emergeassociates

Calgary (Canadá). Vía @bioi_studio y @plantshopyyc

Madrid (España). Vía @juannavarrovlc

Morgantown (Estados Unidos). Vía @larocca_larc

Finlay (Estados Unidos). Vía @rcmarchitects

jueves, 15 de septiembre de 2016

UN JARDÍN PARA EDMOND ROSTAND

Buenos días!!!

¿Como lleváis la vuelta al cole? a mi, lo reconozco, me está costando un poco, jeje, entre el calor que está asolando Madrid y el barullo de retomar temas, abrir nuevos y ajustarse otra vez al horario voy como pollo sin cabeza...

Así que he decidido tomarme un respiro y rememorar una de las excursiones jardineras que hemos hecho este verano ;). Un soleado (y caluroso) martes, bien tempranito por la mañana, partimos hacia Cambo-les-Bains, un pueblo francés de la región de Aquitania que está muy cerca de la frontera con España. 

A las afueras del mismo se alza una impresionante villa neovasca, cuyo interior está lleno de habitaciones decoradas al más puro estilo parisino de principios del siglo XX, con grandes ventanales desde los que puede ver, al Este, un precioso jardín de estilo francés, con los Pirineos como telón de fondo, y al Oeste un jardín inglés, ambos rodeados por un umbrío bosque habitado por retorcidos y nudosos robles centenarios. 

Este lugar lleno de contrastes y sorpresas es Villa Arnaga, el lugar al que se retiró el escritor Edmond Rostand, junto a su esposa, la poetisa Rosemonde Gerard, e hijos, Maurice y Jean, cuando tuvo que abandonar París por padecer una infección pulmonar.  

Os diré que Arnaga es una finca enorme, llena de diversas áreas temáticas, la casa, el jardín francés, el jardín inglés, el bosque, la zona de servicio... así que hoy os enseñaré el jardín francés y en entradas futuras veremos el resto ¿os parece?


Conquistado por la belleza de la región, Edmond Rostand decidió instalarse en Cambo y emprender la creación de una villa típica del País Vasco con las proporciones de un palacio y rodeada de bellos jardines a la francesa. 

Así, entre 1903 y 1906, el arquitecto nizardo Joseph-Albert Tournaire se hizo cargo de la construcción de este edificio que se ve como una casona inspirada en la arquitectura regional, en la que se emplearon elementos de la construcción tradicional, transformados para crear una vivienda confortable y moderna, según el estilo Neo Vasco, una corriente arquitectónica desarrollada en Francia a comienzos del siglo XX, que trata de adaptar las necesidades modernas y los progresos tecnológicos a los estilos regionales.


Gracias a un estudio reciente del arquitecto paisajista Françoise Phiquepal y a la gran base de datos que se conserva en Arnaga, se sabe que los jardines que rodean la villa son obra de Edmond Rostand, con algunas ideas y el apoyo técnico de los paisagistas Pierre Ferret y probablemente Achille Duchêne (pionero junto a su padre del renacimiento del jardín a la francesa). 



En el archivo del museo se encuentran innumerables dibujos, cartas e ideas recopiladas por Rostand durante la creación del jardín. 

"Con sus propias manos había dibujado cada parterre, cada macizo florido, cada lecho; había marcado la ubicación de cada arboleda y cada arbusto. Había reflexionado intensamente acerca de los preparativos para la rosaleda, de la altura de cada pasadizo cubierto de carpes, el tamaño de cada tejo, la curva de cada guirnalda de hiedra que unía cada platanero de la gran senda." Jean Rostand. 



Como veis en el dibujo de arriba, la planta baja de la casa se abre a un pequeño jardín vallado con suelo de piedra, lechos elevados de plantas, trepadoras, topiaria y algunos detalles como el reloj de sol en la fachada, la pérgola y las mesas y sillas de madera y de metal. 




A los pies de la escalinata que baja desde la terraza está el llamado "pequeño parterre", formado por dos piezas de césped, a los lados del eje principal, con un seto bajo de boj formando broderie, unos arbustos, también de boj, podados en forma de cono y unas copas de enrejado metálico cubiertas de hiedra. 



Justo llegamos en el momento en que estaban podando el seto bajo, con tijera y según la altura marcada por un cordón sujeto por estacas. Yo ya había visto esta forma de podar por aquí, también en vídeos y fotos, pero a mi hermana Luz, mi compañera en estas andanzas, le pareció muy curioso.


A lo largo del eje principal se pasa, primero, por el parterre florido, formado por una fuente central rodeada por cuatro piezas de césped con una copa de piedra en medio y cerradas por platabandas de flores. 





Al salir del parterre se llega a un área amplia de tierra que sirve como mirador hacia la casa, que ofrece una imagen preciosa tras los parterres de flores, o hacia el final del jardín, donde se sitúan los elementos de agua y la columnata. 

A los lados de este área se encuentran una pequeña orangerie, que en la actualidad hace papel de sala de exposiciones.  



Y en el lado opuesto se encuentra un monumento dedicado a Victor Hugo, Shakespeare y Cervantes, cuyos bustos, obra del escultor A. Maillard, se alzan entre los arcos de una celosía de madera (réplica de la original) sobre la que crecen flores de la pasión y rosas.



El parterre de agua está formado por un gran estanque, junto al que se hayan grandes maceteros llenos de nenúfares y otras plantas acuáticas. A los lados se alternan, entre los caminos, piezas de césped, grandes jarrones con plantas de flor, asientos de madera, bancos de piedra resguardados con mamparas y túneles de carpe (al igual que las mamparas). 







Al fondo del jardín francés se encuentra el parterre de la columnata, presidido por una pérgola, inspirada en el Palacio de Schönbrunn (Austria), desde la que se accede a una fuente por una escalinata flanqueada por diversas piezas de topiaria. 
Las fuentes no están encendidas en todo momento, solo unos minutos cada hora, pero nosotras tuvimos la suerte de poder verlas un ratito. 




Esta zona del jardín no fue construida hasta después de 1912, en el jardín original, planteado y construido entre 1903 y 1906, este espacio consistía en una pradera de césped que luego se transformó en el parterre actual. 
Otro cambio que se produjo en el jardín, este ya hacia 1930, fue protagonizado por el parterre florido, que tomó la forma de una cruz vasca, aunque en la actualidad ha recuperado su aspecto original. 




Edmond Rostand falleció en 1918, y en 1922 la familia vendió la finca a un contratista comercial, cuya viuda transfirió la propiedad a un modista parisino en 1946. 
Finalmente, en 1960, la ciudad de Cambo Les Bains adquirió Villa Arnaga y creó el Museo de Edmond Rostand, que actualmente está impecablemente conservado y lleno de ediciones de las publicaciones de Rostand y su esposa, vestuario de distintas representaciones de sus obras, así como el premio César que recibió Gerard Depardieu cuando interpretó a Cyrano de Bergerac y donó al museo. 




Con el paso de los años, el jardín francés sufrió diversos cambios, los caminos fueron ensanchados en detrimento de las áreas de césped, las piezas de topiaria fueron perdiendo la forma, algunos elementos decorativos desaparecieron, etc. Por ello se creó una campaña de restauración, de tres años de duración, con el fin de devolverle al jardín su forma y esplendor originales.





La dirección de la obra estuvo a cargo Françoise Phiquepal, especialista en jardines históricos, quien, basándose en las corrientes artísticas de la época de Rostand, ideo un plan de plantación basado en colores cálidos, con tonalidades fuertes de rojos y anaranjados, que resaltan sobre los colores pastel dispuestos en pequeñas cantidades. 




Solo os diré que toda la finca me encantó, cada cosa que vimos allí está muy cuidada y en perfecto estado, tanto la casa como los jardines son una maravilla, si tenéis la oportunidad de ir a verla no la perdáis, porque realmente merece la pena. 




Podéis encontrar los horarios aquí

La entrada a la finca cuesta 8€ (muy bien gastados, ya que se nota su uso en todas partes).

Fuentes: Philippe Prévôt. Guide des parcs et jardins du Béarn et du Pays basque. Editions Sudouest.